Lo que los dioses han dejado: los cuadernos de Askr Svarte

¿Dónde uno puede escribir sus más profundos pensamientos tanto íntimos como privados? Estamos acostumbrados a usar dos palabras para referirnos a ello: “agenda” (journal) y “diario” (diary). Ambos términos vienen del latín y etimológicamente se refieren al “día” y la “luz”. Parece una desafortunada coincidencia, ya que la mayoría piensa que lo normal es que una anotación en un diario se haga de noche, con sólo la tenue luz de una hoguera, una lámpara, una linterna o una vela guiando la mano sombría que imprime la tinta oscura sobre una página que quizá nunca vea la luz del día. Además, en no pocos casos famosos, la publicación de un diario suele ir acompañada de conmoción, controversia y escándalo por la forma en que las dimensiones “opacas”, “oscuras” y “ocultas” de una personalidad y una vida salen a la luz, “exponiéndose” y revelándose las profundas sombras de cosas que evidentemente permanecían ocultas. Incluso el color de diarios importantes parecen presagiar este algo, como sucede con los Cuadernos Negros de Heidegger o los Libros Negros y el Libro Rojo de Jung.

Es probable que nuestros lectores esperen ahora el anuncio de un diario por fin publicado y controvertido. Pero nos atrevemos a ofrecerles y provocarles al mismo tiempo: lo que tenemos aquí no es un diario, sino dos, pero ninguna de ellos ha sido publicada en su totalidad, sino en forma de extractos seleccionados.

Las páginas que siguen son extractos de dos de los cuadernos de Askr Svarte (alias Evgeny Nechkasov). En cuanto al primero, titulado Schwarze Satori (Satori negro), fue publicado el día de Yule del 2021, anunciándose que sería impreso y distribuido privadamente en Rusia en forma de pequeño folleto, considerado un “proyecto artístico”, que no llegó a ver la luz sino hasta febrero del 2022. El día del lanzamiento de la Operación Militar Especial rusa en Ucrania, se anunció que la obra se había retrasado “por cuestiones técnicas”. Fuera lo que fuese, el folleto que finalmente llegó a nuestras manos estaba fechado en el “2022 era vulgaris”, medía 10,2 x 14,4 cm y tenía 128 páginas. Traducimos del siguiente modo la sinopsis que aparecía en el reverso de la portada: “Una colección de aforismos y declaraciones intransigentes sobre los caminos de la existencia de la tradición pagana en el mundo moderno”.

El segundo se titula Ходы и мысли (Caminos y pensamientos), un título que, según el preámbulo, le vino a nuestro compañero Askr Svarte en un sueño y luego fue (re)descubierto en los Cuadernos negros de Heidegger de 1942-48. Con unas dimensiones de 10 x 14 cm y 210 páginas, no contiene sinopsis, aunque la primera mención pública que se hizo de él hablaba de “un diario de entradas sobre lo disímil y reflexiones sobre acontecimientos en curso”. A esta descripción aparentemente vaga se añadió inmediatamente una matización: “No se publicará en Rusia”. En mayo de 2023, se vio un ejemplar depositado junto a la tumba de René Guénon en El Cairo.

Es un tanto inútil considerar “polémico” el contenido de estos diarios porque hablan y reflexionan sobre cosas cuya existencia y significado niega el mundo moderno. En estas páginas encontramos a un pensador, nacido en la década de 1990, en la era del “Fin de la Historia”, meditando sobre la situación de los antiguos dioses, el destino de las tradiciones y tribus paganas, la verdad del mito, la destrucción de la civilización tecnológica, el sentido del Ser y otros fenómenos “extraordinarios” que el mundo moderno desprecia por insensatos, delirantes e imposibles. Por supuesto, esto no es nada nuevo para los lectores de las obras publicadas de Askr Svarte, pero estos diarios devuelven el sentido original de lo “existencial” al plano más elevado de lo “metafísico”. Las líneas y los tonos plasmados en los diarios de Askr Svarte nos recuerdan que cualquier gran tratado filosófico es una formulación extraída de conversaciones espirituales, intelectuales, coloridas y vivas del alma que quedan plasmadas en palabras escritas en trozos de papel – tal y como éstos fueron escritos en una cabaña de madera en un bosque de Siberia. En otras palabras, recordamos un hecho poderoso pero básico: lo “esotérico” precede tanto como excede a lo “exotérico”.

Debemos dar las gracias al autor por dejarnos traducir y publicar los atisbos que siguen – y, como sugirió Heidegger, sólo podemos dar las gracias a un pensador pensante –. En cuanto al resto que no se ha desvelado aquí, sería mucho más sabio, prometedor, reflexivo y beneficioso aprender ruso, buscar los contactos y mundos correspondientes y experimentar el camino del descubrimiento por uno mismo que recibir una “revelación completa” como si no hubiera nada ambiguo o iniciático en encontrarse con las cavilaciones de un pensador siberiano. Y lo “no dicho”, según Heidegger, es el lugar y el avistamiento donde el sentido del Ser aguarda una revelación productiva, creativa y desafiante.

Otra cuestión es el hecho de que incluso este pequeño folleto contenga ya mucho más de lo que gran parte del mundo está preparado para recibir, por no decir que merece recibirlo. Un manual con pasajes que rara vez superan una o dos páginas ya es más que suficiente, incluso más de lo que nos ha llegado de Heráclito. El autor, cuyo pensamiento original fluía sin paginación alguna, ha aprobado personalmente lo que aquí se ha traducido.

Por último, con respecto al título elegido, “lo que los Dioses han dejado” debe ser interpretado de múltiples maneras, como: “lo que los Dioses han dejado [para nosotros]”, “lo que los Dioses abandonaron, huyeron o condenaron”, “lo que queda de los Dioses desaparecidos hace tiempo”, “lo que los Dioses aún tienen”, “lo que los Dioses aún esperan” o, incluso, “lo que desde/de los Dioses queda por decir”, etc. La sensibilidad y el pensamiento mitopoéticos permiten muchas más variaciones, interpretaciones, traducciones y transmisiones. Pero el hecho mismo de que hay Dioses, en presencia y/o en ausencia, y de que ha habido/hay algún tipo de “partida”, es, sin ningún género de dudas, la percepción esencial de todo el pensamiento y la obra de Askr Svarte, que en estas entradas extraídas del diario podemos abordar ahora desde ángulos inéditos. Ahora, además, estos enfoques aparecen organizados específicamente en forma de manual, presentado por un pensador a innumerables pensadores conocidos y desconocidos, un manual que puede llevarse a todas partes, con el que se puede pensar y que puede servir de iniciación a muchas otras cosas que exigen pensar.

Verdaderamente, en nuestros días, es algo profundo, ominoso y misterioso que “lo que los Dioses han dejado” nos llegue desde Siberia, en lengua inglesa y en forma de libro de bolsillo. El significado de esto, pensamos junto con el autor, habla y depende de muy pocos, de esos pocos que aún pueden esgrimir la capacidad de comprender el poder abrumador de unas pocas palabras sobre lo que verdaderamente “queda” en un mundo moribundo inundado por la cháchara ociosa y millones de árboles masacrados para convertirse en páginas sin sentido. Lo que vendrá, algo que he corroborado personalmente, podría ser un mundo dramáticamente distinto.