El Evola Siberiano: entrevista a Askr Svarte por parte de la revista italiana Il Primato Nazionale

Primero, quisiera saludarlo antes de empezar. Ahora bien, ¿puede describir brevemente a nuestros lectores los objetivos y las ideas de su proyecto “Svarte Aske”, el cual nació en Rusia, pero que tiene resonancia en varios países europeos e incluso en otras partes del mundo?

¡Saludos a ustedes!

Svarte Aske es una comunidad formada por paganos rusos tradicionalistas. En nuestra comunidad existen tanto seguidores del odinismo germano-escandinavo como creyentes de los viejos dioses eslavo-rusos. Igualmente tenemos muchos amigos, conocidos y lectores con ideas a fines que viven en muchos países diferentes. Y a pesar de la enorme cantidad de tradiciones y dioses venerados por nuestros simpatizantes, la filosofía tradicionalista se ha convertido en nuestra plataforma ideológica común. Nuestra comunidad cumplirá diez años este 2021.

Quisiera dejar claro que el tradicionalismo es para nosotros un metalenguaje que nos sirve para describir el estado de degradación y decadencia que vive el ser humano en todos los aspectos de nuestro ser en el mundo (In-der-Welt-sein) contemporáneo. Por lo tanto, el tradicionalismo es una forma de pensamiento que permite rescatar las tradiciones paganas indoeuropeas y enfrentar la destrucción que hoy sufren los distintos Logos paganos debido a la occidentalización y el eurocentrismo promovido a escala global por la Modernidad.

Mi camino particular me ha llevado a profundizar dentro de esta corriente filosófica y en los aspectos teológicos y prácticos que me proporcionan el odinismo germano-escandinavo y la investigación hermenéutica de la figura de Wotan. Los otros miembros de nuestra comunidad hacen cosas parecidas con los Veles eslavos y los cultos tántricos de Shiva y Kali. Creo que en todas las tradiciones es posible encontrar las figuras y los arquetipos que expresan esta verdad tradicional por medio de un lenguaje auténtico particular.

Otro de los proyectos en el que hemos estado trabajando desde hace un par de años es la Fundación para las Religiones Tradicionales. Se trata de un grupo de personas especializadas que se dedican profundizar en temas como la teología pagana, la sociología y la investigación social. Además, intentamos recopilar información y proyectarnos a los medios de comunicación rusos. Hace poco publicamos en ingles una descripción del trabajo que realizamos: http://www.tradition.foundation/about_the_ftr

Siempre hemos estado abiertos al trabajo y a la cooperación en todos los campos.

En uno de tus libros, Polemos, describes la oposición que existe entre el tradicionalismo pagano y el mundo moderno y posmoderno. Por otra parte, expresas un gran escepticismo frente a Internet y las redes. Sin embargo, estas mismas herramientas han permitido que distintos grupos de paganos puedan conectarse de un modo que antes era imposible. Por lo que te pregunto: ¿puede existir una forma de usar la tecnología desde una perspectiva “tradicionalista”?

No, no existe una forma de usar la tecnología moderna desde una perspectiva “tradicionalista”. De todo esto podemos deducir que el “arqueo-futurismo” no tiene nada que ver ni con el tradicionalismo, ni con el conservadurismo y mucho menos con la Nueva Derecha europea.

Yo todavía pertenezco a la generación que creció sin la necesidad de usar celulares o acceder al Wi-Fi y al Internet. En cambio, las generaciones más jóvenes nacieron en un mundo dominado por estas tecnologías. Y eso lo podemos ver incluso en los pueblos más remotos de Siberia.

Es verdad que usamos la World Wide Web y algunas de las herramientas que esta nos proporciona, pero no hacemos uso de todas. Yo sostengo que debemos considerar esto como una especie de entorno objetivo desfavorable. Somos como los habitantes de una aldea que viven al pie de un volcán o en un clima muy malo. Nos encontramos en una situación muy desfavorable: hace ya mucho tiempo que la humanidad perdió el control que antes tenía sobre la tecnología, ya sea que se trate de frigoríficos inofensivos, sistemas de control global como el Internet, el BigData, la política de datos, etc.,

Podemos comparar esta situación a la adicción a las drogar, pero a una escala mucho más perversa. Literalmente ya no existe nada que no esté conectado al internet o que no se encuentre sometido a la vigilancia digital: y esto último no solo se aplica a las personas, los pueblos, las culturas, los países, sino también a las cosas, los animales y los fenómenos naturales. Se trata de una transgresión radical y patológica de nuestro ser-en-el-mundo (Dasein) que de ahora en adelante es reducido a una terminal conectada a la red, es decir, una existencia dependiente de la tecnología.

Podemos decir que la tecnología se convierte en un sistema totalitario y arbitrario que le ha impuesto a todo lo que existe una forma de alienación terrible que destruye los pueblos, las personas, lo sagrado y los diferentes paisajes naturales. Es la imposición, a nivel mundial, del poder industrial, científico y económico de la técnica. Heidegger llamó a esto la Gestell (dispositivo). Es un mito creer que la técnica es “solamente una herramienta” independiente y autónoma. La técnica es la ideología por excelencia de la Modernidad y la Posmodernidad, pues ella es la encarnación de una realidad objetiva concreta que todo el tiempo está buscando destruir, ya sea más rápido o más lento, lo sagrado.

Por lo tanto, el punto más débil de la civilización postindustrial se encuentra en los sistemas de comunicación, la energía y la electricidad. Pero todos los que se encuentran fascinados por el progreso creen que es más probable que se produzca el Fin del Mundo a que suceda un apagón. Eso nos lleva a concluir que la escatología es convertida en algo secundario frente al modo de vida aburrido y laico del das Man.

Debemos usar el internet y las demás tecnologías como si estuviéramos manejando sustancias demoníacas bastante peligrosas. Y para escapar a su influencia es necesario crear fuertes lazos, vínculos y relaciones estables con el mundo real. Igualmente es necesario crear nuestros propios centros espirituales, construir casas lejos de las ciudades, mantener una especie de higiene digital, etc.

Volviendo sobre el problema de la tecnología, usted dice que la biopolítica es la manifestación por excelencia de un principio titánico anti-tradicional que se encuentra muy en consonancia con estos tiempos oscuros en que vivimos. Usted también afirma que la manipulación mediática hace parte del mundo de los simulacros, es decir, de una representación vacía de la realidad tal y como este concepto es entendido por Jean Baudrillard. Tomando en cuenta todo lo anterior, ¿qué piensa de la actual pandemia del Covid-19, que se ha convertido en el principal problema político y mediático que enfrentamos, además de la vacunación?

Espere a que transcurrieran seis meses o un año para ver a qué nos conduciría la actual pandemia del Covid-19. Leí toda clase de teorías conspirativas, científicas y geopolíticas sobre lo que estaba sucediendo durante la primavera del 2020. Sin embargo, concluí lo siguiente:

El virus existe y sin duda provoca una grave enfermedad. Pero su tasa de mortalidad es baja si lo comparamos con otras pandemias que han sucedido antes. Además, no importa si el virus apareció de forma natural o es el resultado de una fuga de armas biológicas.

Las consecuencias de todo esto las podemos ver en los medios de comunicación, la política y el capital y no en los pulmones de los enfermos. Se trata de una especie de infodemia (pandemia informática). Lo único que ha hecho la pandemia es acelerar la implantación a escala global de todos sistemas de control digital de la población. De no haberse desatado esta pandemia, sin duda habrían usado otra excusa como lo hicieron hace dos décadas con la histeria que provocó el terrorismo. Las excusas no importan, lo único que importa son los objetivos que tienen.

La infodemia provocada por el Covid-19 les ha dado a los globalistas la oportunidad, la justificación y los medios para llevar a cabo sus planes. Entre esos actores podemos encontrar a personajes como Klaus Schwab y su propuesta acerca de una Cuarta Revolución Industrial que busca instaurar un Global Reset (Reinicio Global). El gobierno ruso y nuestro banco más grande, Sberbank, se han sumado a este proyecto. Las personas han aceptado de forma acrítica toda una serie de requisitos que, desde el punto de vista sanitario, son innecesario. Incluso han sido introducidos en ciertos países sanciones penales por el incumplimiento o el dudar de la pandemia. Con la implementación de estas medidas se busca romper la voluntad, el pensamiento creativo y crítico y de ese modo subordinar los cuerpos de los ciudadanos a la voluntad de las élites por medio de la biopolítica. La principal división que nos ayuda a comprender las protestas de los movimientos populistas de derecha y de izquierda es la lucha que hoy enfrenta a la “élite contra el pueblo”.

Y a pesar de que se ha reducido drásticamente el número de vuelos internacionales, la desaparición casi total del turismo, la interrupción del intercambio de mercancías, etc., la verdadera globalización está siendo implementada en estos momentos. Todos los seres humanos se vieron obligados a encerrarse en sus casas con tal de usar Internet, registrar sus datos en sitios web, crear cuentas, convertir su dinero en moneda electrónica, trabajar en Internet, etc. La verdadera globalización consiste en la gran migración que está sufriendo la población al ser absorbida por la realidad virtual, una realidad donde son destruidas todas las características culturas y étnicas del ser humano y somos reducidos a simples usuarios, reproductores de archivos MMORPG, consumidores activos de la propaganda liberal de izquierda que transmite Netflix, etc. De ahora en adelante los seres humanos se encuentran sometidos a la tecnología gracias a los cables físicos o las ondas inalámbricas que propagan por las redes su propaganda. Todo esto lo escribo y denuncio en mi libro Tradición y Shock Futuro.

La pandemia del Covid-19 ha acelerado la implementación de todas estas tecnologías. Por ejemplo, Rusia tenía planeado instaurar la mayoría de estos sistemas de control, calcados de China, en un lapso de diez años. Pero debido a la epidemia, todos estos sistemas fueron instalados y probados durante el año pasado. Rusia no es el único país que está atravesando por este proceso: se trata de una destrucción global de la libertad, sin hablar de un rechazo de la pluralidad de pueblos y culturas que existen en todas partes.

Usted dice que el postmodernismo nació en los Estados Unidos de América y ese país es precisamente el centro desde donde se difunde esa ideología. Ahora bien, hoy somos testigos del ascenso de China como nueva superpotencia y tal acontecimiento parece darle nacimiento a un sistema multipolar. ¿Qué opinas de eso? Además, Rusia, su país natal, es considerado en Europa como el principal antagonista de los Estados Unidos, tanto en su dimensión ética como civilizacional. ¿Cuál sería su respuesta?

Estados Unidos de América es un proyecto que nació desde cero. Basta con leer a Jean Baudrillard y las críticas filosóficas que hizo al respecto.

La vieja Europa tuvo que pasar históricamente por varias etapas como la Ilustración para llegar a la Modernidad. Europa tuvo que atravesar primero por Roma, el cristianismo, la Edad Media, el Renacimiento y el humanismo. Y todas estas etapas han dado forma a la historia de Europa antes de que apareciera la Posmodernidad. Podemos decir que Europa posee una historia y un trasfondo cultural milenario que hunde sus raíces en una profundidad y una complejidad inmensa. Los Estados Unidos no cuenta con algo parecido: lo único que conocen los estadounidenses es la época de la Frontera y del pionero libertario, explorador y aventurero, que conquistaba los territorios vacíos del Oeste (los indios no eran considerados seres humanos sino parte de la fauna). El imaginario del hogar en la psiquis norteamericana se encuentra lleno de problemas. Existe una enorme cantidad de literatura y películas de terror estadounidenses dedicadas a tratar como dentro de las casas suceden masacres o como se encuentran poseídas por demonios; normalmente se trata de mansiones victorianas o casas de campo construidas sobre cementerios indígenas. No existe el hogar como una dimensión metafísica para los estadounidenses. Todo lo que está relacionado con las raíces o la tierra natal (ya sea la tierra natal de los indios o las raíces europeas de los colonos) está impregnado de un gran horror. Por lo tanto, Estados Unidos rechaza de forma tajante lo que ha tardado siglos en desintegrarse en Europa. Si aún es posible encontrar en Europa opciones y rasgos diferenciales, entonces podemos decir que en Estados Unidos solamente existe una especie de vacío interior adornado por la sonrisa plástica de Hollywood y el crisol multicolor. Estados Unidos es un proyecto futurológico y no posee en absoluto rastros de un pasado real.

Esa es la razón por la que no entiendo el patriotismo que defienden muchos paganos estadounidenses. Los paganos que viven en los Estados Unidos, especialmente en el interior de ese país, que está habitado por colonos de origen germánico muy conservadores, deberían sus buscar raíces en Europa con tal de conectarse con su verdadera patria que está al otro lado del mar y de ese modo erradicar gradualmente el “Sueño Americano” que es la base de la identidad globalista. De ese modo podan prepararse esos pueblos para volver a Europa.

Vayamos al otro lado del mundo y pensemos en China. China es hoy dominada por las mismas ideas que encontramos en Occidente: la ideología socialista china tiene orígenes occidentales y en algún momento fue mucho más progresista que todo lo que existía en el continente europeo. Además, China posee una economía y un mercado consumista capitalistas y globalista, sin hablar de que es uno de los líderes mundiales en todos los ámbitos tecnológicos y logísticos. Es verdad que tienen una cultura particular que se expresa tanto a un nivel estético como cotidiano, pero en todos los demás aspectos han adoptado los mismos principios de la metafísica occidental moderna, por lo que encarnan, al otro lado del continente euroasiático, los mismos principios que mueven a Occidente. La lucha que hoy enfrenta a los Estados Unidos contra China no es sino una continuación de una guerra interna de Occidente contra sí mismo. Es una continuación del globalismo contemporáneo y de la instauración de la Gestell. Lo único que está en juego es ver quién será el actor principal que imponga su propia versión de la globalización, la tecnificación y el capitalismo.

Martin Heidegger escribió, después de la Segunda Guerra Mundial, que Europa se encontraba atrapada entre las tenazas de los Estados Unidos y la URSS. Él argumentaba que ambas potencias encarnaban la misma y mortífera metafísica occidental, por lo que no tenía ningún sentido elegir entre un bando o el otro. Hoy estamos experimentando el mismo problema: el mundo está atrapado entre los Estados Unidos y China, pero ambas potencias son igualmente malas, a pesar de que actúen bajo disfraces muy diferentes.

Con respecto a Rusia, puedo decir que mi país se encuentra gobernado por el mismo “pantano” que existe dentro del Estado profundo norteamericano (Drain the swamp, drenar el pantano). Y a pesar de que en el discurso político se ha popularizado desde hace tiempo la idea de decir que Rusia es una civilización particular, no se ha hecho nada para consolidar esa realidad. No se crean sino simulacros y parodias. En cuanto al conservadurismo, puedo decir que la televisión y los partidos políticos usan esa fachada con bastante éxito durante las elecciones para conseguir votos o apoyo, sin hablar de que se ha convertido en parte de la propaganda internacional dirigida a las audiencias conservadoras que existen en Occidente.

Las élites financieras dentro del sector bancario y el gobierno se dedican ahora a implementar formalmente el programa de Klaus Schwab, pero haciendo enmiendas que tomen en cuenta los intereses de los grupos locales. Rusia tiene una de las mejores coberturas de Internet que existen en el mundo y uno de los servicios más baratos de todos. Las élites culturales y la juventud están impregnadas de liberalismo de izquierda y cosmopolitismo: el Estado ha permitido que generaciones enteras se hayan perdido en estas ideologías. En cuanto a la oligarquía gobernante, podemos decir que únicamente está interesada en mejorar su política fiscal y continuar controlando a la población. Puedo decir que soy muy pesimista con respecto al futuro de Rusia.

Apoyo la idea de crear un mundo multipolar, pero no veo razón alguna para considerar que el mundo va rumbo a la multipolaridad. Todos los llamados “nuevos polos” que han aparecido en el mundo se dedican a implementar las mismas políticas: modernización de la producción, crecimiento económico, establecimiento de alianzas globales o glocales, inversión en el desarrollo y el progreso, etc. Todos permanecen dentro del marco de la Modernidad y la Gestell, solo que ahora están mucho más integrados que en los años noventa. China y Rusia difieren de Occidente solo en cuestiones exteriores, pero en su interior existen el mismo conjunto de bytes, códigos de programación, máquinas de herramientas, mercados de productos básicos, explotación, control, sin mencionar que son dominados por los mismos sistemas de pensamiento y la misma cultura que existe en Occidente. Podemos hacer una analogía con una computadora en la cual instalas dos programas que de repente entran en conflicto con la memoria y el sistema de acceso al procesador. Pero, ¿acaso importa que uno de los programas sea distinto si al final “el hardware” es el mismo para todos? Mientras esto siga siendo cierto en la práctica, la multipolaridad no será sino una ficción.

El asalto al Capitolio de los Estados Unidos ha causado una gran controversia dentro del paganismo germano debido a que muchos de sus símbolos fueron usados en ese acontecimiento. ¿Qué opina al respecto?

También sabemos que usted expresa una gran aversión hacia las series de televisión y las películas que están basadas en temas “paganos” y “germanos”. ¿No cree que tales producciones, a pesar de haber sido creadas por la “sociedad de consumo”, puedan de algún modo encender una chispa positiva dentro de quienes la ven y eso puede llevar a que muchos profundicen en la identidad y la espiritualidad de sus ancestros?

El personaje que asaltó el Capitolio era un actor y eso lo sabemos a ciencia cierta. No obstante, todo eso fue muy gracioso, pues causó una tremenda reacción negativa entre los paganos progresistas, wiccanos, LGTBI y demás. Estos sectores hicieron inmediatamente un llamado a “luchar contra el odio”, siguiendo, sin dudarlo ni por un segundo, la agenda impuesta por el sistema. De ese modo el enemigo interno quedo al descubierto. Nosotros somos partidarios de una fuerte polarización al interior de la comunidad pagana, donde diferenciamos a aquellos que son partidarios del tradicionalismo pagano de los pseudo-paganos seculares, progresista y arcoíris que forman parte del sistema.

La cultura pop moderna solo produce tonterías sobre el paganismo. He visto a muchas personas que solamente se interesan por el paganismo después de haber visto programas de televisión o juegos virtuales. Ninguno de ellos ha progresado en nada y solamente se dedican a refugiarse en fantasías y disfraces o a actuar como paganos virtuales únicamente durante los fines de semana. ¿Por qué recurrir a programas de televisión o fantasía si uno puede más bien leer los textos sagrados, los mitos, las canciones y las sagas épicas de su pueblo que deberían convertirse en las estrellas que guíen nuestras vidas y destinos? Pero muchos prefieren masticar su comida mientras miran una pantalla y ven una forma de vida que ni siquiera tienen la intención de vivir. Los actuales paganos que viven del consumo de la cultura pop son uno de nuestros peores enemigos al interior del paganismo.

Siempre he sido un partidario de que el verdadero camino para conectarnos con lo sagrado está relacionado con estados existenciales donde se experimentan el horror, la tragedia, la muerte, la guerra, el deleitarnos frente a la belleza sobrenatural, el colisionar por medio del amor con lo imposible, etc.

En su libro Gods in the Abyss realizas una descripción exhaustiva del Logos germánico que va desde la antigua literatura germánica hasta llegar finalmente a la filosofía de Heidegger, siendo esta última construida en torno al misterio del Seyn-Ser. Nos gustaría que nos explicaras como estas investigaciones están ligadas al Logos europeo y a los pueblos no germánicos.

Mi libro “Los Dioses en el abismo” fue desde el principio una obra que iba dirigida a los alemanes en general y en especial a los seguidores de la tradición pagana germano-escandinava. Yo soy un descendiente de alemanes suabos, por lo que puedo decir que este libro va dirigido a los alemanes y trata sobre nosotros. Quienes no son alemanes pueden leerlo, estudiarlo o traducirlo si quieren con tal de tener una mejor comprensión de los pueblos germánicos y su Logos. Normalmente se habla de los alemanes que viven en Europa, pero podemos también hablar de los pueblos germánicos en un sentido más amplio: la mitología se conservó mucho mejor en Escandinavia, mientras que en el Centro de Europa se desarrolló el pensamiento político y filosófico. Igualmente, este libro intenta trazar el rumbo de la historia misma de Europa, mostrando como los alemanes han hecho contribuciones decisivas en este continente parecidas a las que hicieron los griegos y los romanos. En los últimos capítulos del libro abordamos preguntas y problemas que van mucho más allá de las fronteras estrictamente alemanas y que sin duda afectan a toda Europa. Vale la pena señalar que también reivindico la influencia del pensador italiano Julius Evola, cuyas ideas se pueden encontrar también al final del libro. Lo mismo se puede decir de los dos volúmenes de mi libro Polemos.

Te consideras un practicante del Camino de la Mano Izquierda y dices abiertamente que este es el camino más adecuado para quienes viven en la Edad de Hierro. Aunque este término es a menudo usado de forma incorrecta para hablar de una espiritualidad que supuestamente es incompatible con el tradicionalismo. Pero, ¿qué entiende usted por el Camino de la Mano Izquierda?

Julius Evola, que es uno de los “fundadores” del tradicionalismo, dedicó muchos artículos y libros a definir el Camino de la Mano Izquierda, sobre todo a Dionisos y el Tantra.

En cuanto a decir que el Camino de la Mano Izquierda es incompatible con el tradicionalismo, se debe sobre todo al mal uso que hacen del termino A. Crowley y sus seguidores, así como el satanismo de LaVey, el New Age, etc. Es un grave problema que existe dentro del Camino de la Mano Izquierda de Occidente, el cual está obsesionado con las imágenes anticristianas que surgieron de la Cabalá y el espiritismo de los siglos XVII-XX.

Nosotros entendemos el Camino de la Mano Izquierda desde el Advaita, el Tantrismo, Dionisos, además de los aspectos más enigmáticos y oscuros del culto de Odín. En un principio el concepto de lo sagrado, tal y como fue definido por los franceses, es un todo único que incluye elementos tanto claros como oscuros, y se opone principalmente a lo profano. Los que vivimos en la Edad del Hierro sabemos que la columna que sostenía la Luz ha sido derribada y esta se ha convertido en ruinas, pero el lado oscuro de lo sagrado permanece entre nosotros. Nuestro objetivo es abrirnos paso hasta alcanzar lo Uno, es decir, llegar al verdadero yo (Selbst) que solo podemos alcanzar atravesando la oscuridad y caminando por los fenómenos inferiores mientras que evitamos todos los simulacros y falsedades. Dentro de mi libro, “Los Dioses en el abismo”, he mostrado y formulado claramente estas ideas usando como ejemplo el Logos germánico.

Este año usted está planeando publicar en inglés el segundo tomo de Polemos junto con otro libro nuevo titulado Tradición y Shock Futuro. ¿De qué tratan esos libros?

El segundo tomo de Polemos simplemente continúa y desarrolla las metodologías descritas en la primera parte. Allí se abordan los problemas más difíciles que tenemos que enfrentar: la actitud del paganismo hacia las religiones abrahámicas, además del cómo el pensamiento pagano puede superar los límites impuestos por el monoteísmo y el creacionismo. El problema más importante que se aborda es el Eros y como este niega todas las formas de feminismo y las perversiones de la ideología de género. Los paganos izquierdistas justifican todas estas patologías simplemente porque se oponen al cristianismo (hasta el punto de que incluso interpretan a Odín de una forma muy extraña), por lo que me dedico en este libro a demostrar que el paganismo europeo defiende nada de eso.

Otro tema que he abordado de forma muy breve es el impacto político del paganismo contemporáneo. Se trata de un campo muy extenso que debe ser abordado desde el marco del tradicionalismo pagano, por lo que debemos desarrollarlo desde una perspectiva política que lo haga absolutamente independiente y que se convierta en el marco de convergencia de todos los intereses plurales de las distintas tradiciones de los pueblos paganos. Pienso que los paganos no tienen ninguna razón para apoyar a los Estados, los partidos y los regímenes que simplemente no expresan sus ideas, intereses y objetivos. Esto sin duda va a contracorriente de las ideas actuales, donde los conservadores intentan unirse y permanecer dentro del marco legal.

El segundo volumen de Polemos concluye finalmente dando una respuesta muy detallada acerca de la naturaleza y las diferentes formas en que se han manifestado las enseñanzas del Camino de la Mano Izquierda dentro del contexto indoeuropeo.

En cuanto a Tradición y Shock Futuro. Imágenes de un futuro que no es el nuestro, puedo decir que existe un manuscrito en ruso que no va a ser publicado porque la comunidad pagana no está preparada para tal texto. El extenso prefacio y el índice del libro, que están disponibles en inglés (http://askrsvarte.org/eu/blog/tradition_and_future_shock/), deja claro que en este texto nos dedicamos a exponer ampliamente muchos de los temas que habíamos abordado en el segundo volumen de Polemos y que también hemos expuesto en esta entrevista. En el libro realizamos una crítica radical en contra de la civilización industrial y postindustrial, atacamos el concepto europeo de verdad, la tecnología, el progreso, el arqueo-futurismo y el aceleracionismo de derecha. Estudiamos los proyectos transhumanistas que existen en la cultura, la ciencia y la realidad cotidiana. También hacemos una lectura propia de la ideología del primitivismo y su excesiva simplicidad frente al aspecto central de lo sagrado y la verdadera posición del tradicionalismo pagano.

Como he dicho antes, nuestras ideas son atrayentes para representantes de diversas tradiciones indoeuropeas, por lo que invitamos a todos los que comparten nuestras posiciones y nuestro pensamiento escatológico a cooperar y dialogar con nuestro proyecto.

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera